escribí y borré un montón de mensajes esa noche del 31
que al final no envíe porque soy un cobarde
pero principalmente porque no quería molestarte
cuando llegaron los chicos no hubo mucho que hacer
me apoyé bastante en el gin tonic y los fuegos artificiales
me gustan ambos; soy un alma simple
ya sabes, el cielo teñido por esos pocos colores que entiendo
como el pepino en medio del vaso y los hielos
todo se aglomera en la mente
y me hace sentir a gusto, por un instante
no hace falta enviar ningún mensaje,
basta con no angustiarte por las noches
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