¿cuánto es lo que debe durar un abrazo?
¿un minuto? a lo mejor veinte segundos
no lo sé
pero bueno, te esperé en una banca a la vera del camino
para volverte a ver, para verte bien
porque tuve un sueño, pero, tú sabes:
los sueños sólo pueden contarse después de las doce
sino los condenamos a convertirse en imágenes
que nacen ante nuestros ojos
a medio camino de desintegrarse
fue algo breve y los sentimientos
tan pegados al cuerpo, a nuestros rostros,
desde una calidez rota, una nostalgia térmica
que formó una hermosa imagen pixelada
y te juro que pude haberme acabado
después de ese abrazo
como se acaba el sol al atardecer,
pero luego pienso en el final,
en la mirada del final,
en esa tímida pieza en el museo
del amor
donde me quedaría a vivir para siempre