sábado, 3 de agosto de 2019
La derrota es la confirmación de un error. No, la derrota es un acontecimiento, una posibilidad que se vuelve real, que se transforma en lo real más bien, desde un punto de vista fenomenológico. Ahora, ninguna de las aseveraciones es falsa, sencillamente no pueden coexistir, son de alguna manera antípodas virtuales, así que una u otra, y hasta quizá alguna más que se me vaya, serán del todo factibles, me imagino que su factibilidad dependerá de otro, u otros, acontecimientos. Como sea, pienso que Medel cree en la primera y Kid en la segunda; eso explica muchas cosas de uno y otro, y de la opinión que tienen el uno del otro. Yo creo que estoy más inclinado a creer en lo segundo, pero le haría una corrección, le agregaría una actualización: pienso que la derrota deviene en lo real, pero que además, muchas veces, deviene lo divino, como una forma expresiva de esa fuerza, ese torrente que fluye como fluiría la sangre por nuestras muñecas. Esta figuración me define como devoto, como un creyente, creo además que eso mismo es lo que me vuelve cristiano, pero en un sentido más superficial, en un sentido aparente, porque ciertamente soy musulmán, un humilde testigo más del véspero.
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