domingo, 30 de abril de 2023

 Al capitán de puerto*

Quería estar seguro de alcanzarte;

aunque mi barco iba en camino se quedó atascado 

en algunos amarres. Siempre estoy atando 

y después decidiéndome a partir. En tormentas y 

al atardecer, con los rizos metálicos de la marea

alrededor de mis insondables brazos, soy incapaz 

de entender las formas de mi vanidad 

o me marcho lejos con mi timón Polaco 

en mano y el sol que se hunde. A

ti te ofrezco mi casco y el harapiento cordaje 

de mi voluntad. Los terribles canales donde 

el viento me empuja contra los labios marrones

de los juncos que aún no quedan detrás de mí. Sin embargo

confío en la cordura de mi nave; y 

si se hunde, bien puede ser en respuesta 

al razonamiento de las voces eternas,

las olas que me impidieron alcanzarte.


FO'H


*To The Harbormaster: I wanted to be sure to reach you;/though my ship was on the way it got caught/in some moorings. I am always tying up/and then deciding to depart. In storms and/at sunset, with the metallic coils of the tide/around my fathomless arms, I am unable/to understand the forms of my vanity/or I am hard alee with my Polish rudder/in my hand and the sun sinking. To/you I offer my hull and the tattered cordage/of my will. The terrible channels where/the wind drives me against the brown lips/of the reeds are not all behind me. Yet/I trust the sanity of my vessel; and/if it sinks it may well be in answer to the reasoning of the eternal voices,/the waves which have kept me from reaching you.



miércoles, 19 de abril de 2023

132 (en lo alto para siempre)

en general, no existe algo que me altere demasiado

no me tomo nada tan a pecho,

nada tan en serio

o al menos eso intento

imagino que así lo sobrellevo,

pero, bueno... 

algunas veces, 

en esos días planos como arandelas,

uno se queda mirando más de la cuenta a través de la ventana de la sala 

y puede ver a toda esa gente tan sola observando el mar:

mujeres abatidas,

hombres desolados,

personas ciertamente aisladas; 

parecen clavadistas intentando encontrar el fondo de la alberca

mirando fijo y sobre lo alto 

una especie de hondura heredada,

una distancia inescrutable 

que cada una de las olas azotando el roquerío

viene a confirmar,

pero cuando el mar se retira y la espuma se diluye

se exhibe finalmente lo ineludible:

su insuficiencia,

su absoluta incapacidad de hallar el fondo.

supongo que yo también soy un clavadista

y solamente tengo una mejor vista 

lunes, 3 de abril de 2023

131 (closer)

escribo esto rápido, con poco cuidado y parece brevemente trágico constatar que algunos sentimientos no acaban nunca, igual a flores que uno envía o la manera en que funciona el servicio postal. hay gestos de intimidad tan reservados, que existen en esa inmaterialidad y parecería que uno fuese plenamente sólo en el desfase. aunque no intento sonar complicado: imagino que hay algo que jamás cicatriza cada vez que uno lo piensa un poco.