escribo esto rápido, con poco cuidado y parece brevemente trágico constatar que algunos sentimientos no acaban nunca, igual a flores que uno envía o la manera en que funciona el servicio postal. hay gestos de intimidad tan reservados, que existen en esa inmaterialidad y parecería que uno fuese plenamente sólo en el desfase. aunque no intento sonar complicado: imagino que hay algo que jamás cicatriza cada vez que uno lo piensa un poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario