jueves, 22 de diciembre de 2022

hasta los huesos

me tienen un poco harto las distancias cínicas y los juicios críticos, el método analítico, las representaciones y las opiniones. pensaba en lo alejado que nos podemos hallar de las sensaciones, pero no de nuestras sensaciones, sino algo más, algo que no alcanza ni se ajusta aquí. a lo mejor sea por alguna especie de desvergüenza trágica o por la sed de elaborar futuros eternamente renovados con las imágenes de nuestro presente inmediato, pero me pone triste no poder encontrar un espacio en el mundo para vivir la pasión directa de las sensaciones o, por lo menos, lo vetado que está eso de la sociedad que hemos construido. pero bueno, esa es la experiencia del amor: de mi amor, tú, mi amor. en las películas de guadagnino siempre se recrea ese espacio, sus amores juegan a tal contracorriente, destinados a ser sobrepasados y persistir en ese fluir, ahora melancólico, que nos dejan los finales, pero los cinematográficos, no los teatrales. hay algo muy desinhibido y perdurable en esos amores, como en una joya; quizá el brillo, quizá la presión y, sí, muy seguramente, la pasión expuesta ante nuestros ojos.

miércoles, 26 de octubre de 2022

decision to leave

es un acto de amor

liberar el nombre de la

persona amada de la prisión 

del monólogo interno 

hay quienes solo conocen

esa forma de cariño

de expresión

pero a mí me cuesta mucho

salir de este silencio

quizá sea pura cobardía 

o el miedo a sus posibles efectos 

lo que me arrastre a ese mar 

de imágenes que como las olas

relavan una y otra vez tu nombre

o el sabor tan distintivo de tus besos

entonces el silencio es más

un silbido que solamente yo escucho

sin pensamiento alguno de culpa o tristeza 

y bueno, esta vez seré breve

te lo juro

porque en mí ya no quedan más palabras

tan solo carne ardiente

y te diré que hace mucho no sentía 

tanta pena como ese domingo

completamente colapsado

pero contra mi naturaleza 

me obligo a ser optimista

y creo que ese final nos conmueve 

porque nos sentimos

de regreso a 

casa



martes, 4 de octubre de 2022

Dichtung und Wahrheit: Un poema no escrito*


I**

Esperando tu llegada mañana, me descubro pensando que Te amo: luego aparece la idea: me gustaría escribir un poema expresando exactamente lo que quiero decir cuando pienso estas palabras. 

VI

Si yo fuera un compositor, creo que podría producir una pieza musical que expresara a un oyente lo que quiero decir cuando pienso la palabra amor, pero me sería imposible componerla de tal modo que ese oyente supiera que este amor lo sentía por Ti (no por Dios, o mi madre, o el sistema decimal). El lenguaje de la música es, por así decirlo, intransitivo, y esta misma intransitividad es precisamente la que priva de sentido a un oyente que pregunta: "¿De veras cree el compositor lo que dice, o sólo está fingiendo?"

XXV

Cualquier sea el caso, este poema que me gustaría escribir no tiene nada que ver con la proposición "Él la ama" (en donde Él y Ella podrían ser personas ficticias cuyos caracteres e historia el poeta es libre de idealizar cuanto guste), sino con mi proposición Te amo — en donde Yo y Tú son personas cuya existencia e historia podrían ser verificada por un detective privado—.

XXXIII

Ay, que mi respuesta a la pregunta ¿Quién eres Tú? y tu respuesta a la pregunta ¿Quién soy Yo? sea la misma, es tan imposible como que cualquiera de ellas resultara exacta y completamente cierta. Pero si no son las mismas, y ninguna resulta muy cierta, entonces la afirmación Te amo no puede ser muy cierta. 


*Extrañeza y desorientación genera entrar a un lugar desde un punto distinto, uno al que no estamos acostumbrados, por ejemplo, entrar por la parte de atrás de tu colegio o algún condominio cerrado, ir serpenteando por los pasajes para llegar a la casa de un amigo o a una botillería, distraerse por las calles colindantes o qué sé yo. Eso lo pensé antes de lo otro, mientras revisaba este libro de Auden, que es un poema y a la vez no lo es, pero no en el sentido de ser ambos al mismo tiempo, o uno u otro a gusto, como lo podría ser la "antipoesía", sino que en un sentido absolutamente pasivo, negativo más bien, como si se volviese realmente un poema sólo cuando se deja de leer y olvidamos toda posible literalidad en él. También me acordé mucho de esa frase de John Cassavetes sobre que lo único que le importa es el amor, claro que la frase es más larga, ese es sólo el remate, porque él en verdad habla de la necesidad de tener una filosofía y de que toda filosofía es una filosofía del amor, en definitiva. Me resuenan mucho todas sus palabras y supongo que he pensado en muchas cosas y me resulta muy complejo ordenarlas, para luego olvidarlas e intentar recordar, pero mi amor se siente así, como la contracción de un musculo mudo o un movimiento de danza, o quizás más sencillo: como los pies se nos olvidan al caminar por una calle que nos llevará a un viejo lugar conocido. 

**Debido a la reglas sintácticas que rigen para el inglés, el verbo amar no permite aplicar la acción del sintagma nominal a un sujeto tácito, por ello las proposiciones y explicaciones de Auden en el texto carecen de cierta armonía lógica al ser traducidas, pero eso tú lo sabes, y acá Tú significa Mi amor. 

domingo, 10 de julio de 2022

tupperwere

imagino que no puedes dormir esta noche

y bueno, yo estoy de tu lado 

sosteniendo el muro, pero han

pasado tantos meses, entonces

apoyo mi cabeza contra el cristal del bus

y siento vibrar mi cráneo al compás 

de la carretera 

como si fuese la aguja de un gramófono

pero el vidrio parece tan artificial, tan carente de fragilidad 

como un pote para microondas

que no importa cuantas veces golpees contra el suelo,

miro a los vehículos transformados en tiestos de comida,

realidad no muy lejana,

y recuerdo lo mucho que odiabas esas viandas

la pesadez del plástico bajo la comida

quizá sea eso lo que me quiere decir la carretera 

ni tu nombre ni las últimas imágenes de tu precioso cuello

sólo la expresión, el sentimiento

un beso tuyo taladrando en mi cabeza


lunes, 30 de mayo de 2022

CCP

estaba contigo esa noche

tenía que estarlo

porque tu fuiste la sangre de mi ciudad;

su corazón


yo quería sentir tu pulso

sentir la emoción

sí, en esa ciudad

que es tu ciudad, no la mía 

porque mi ciudad no existe 


ahora siento la tensión de

mis músculos frente a los pesos

y creo que ese dolor no es

un castigo suficiente 


entonces, recuerdo otra vez,

tu hermosa capacidad musical 

de apreciar la ruptura en todas las cosas

y no espero mucho más que

la cachetada de música que saldría de tu enojo

sábado, 9 de abril de 2022

museo.


¿cuánto es lo que debe durar un abrazo? 

¿un minuto? a lo mejor veinte segundos

no lo sé 

pero bueno, te esperé en una banca a la vera del camino

para volverte a ver, para verte bien


porque tuve un sueño, pero, tú sabes:

los sueños sólo pueden contarse después de las doce

sino los condenamos a convertirse en imágenes 

que nacen ante nuestros ojos 

a medio camino de desintegrarse


fue algo breve y los sentimientos

tan pegados al cuerpo, a nuestros rostros, 

desde una calidez rota, una nostalgia térmica

que formó una hermosa imagen pixelada


y te juro que pude haberme acabado

después de ese abrazo

como se acaba el sol al atardecer,

pero luego pienso en el final,

en la mirada del final,

en esa tímida pieza en el museo

del amor

donde me quedaría a vivir para siempre


miércoles, 19 de enero de 2022

diarios (18/01)

Cuando iba camino al aeropuerto, la luna continuaba en el cielo: amarilla, naranja, de seguro, contrastante. Lucía como una consistente marca de cigarro sobre un gran telón o quizá alguna sabana o incluso como alguno de esos pequeños piquetes de cenizas que toda prenda de fumador posee. Fuera de eso, siento que hay algo muy triste en la gente que viaja; en los "viajantes", ya sabes. Siempre lo noto, siempre lo siento. Había algo triste en la niña que fotografiaba el ala derecha del avión mientras aterrizábamos y también en la señora que me preguntó si la estación a la que habíamos llegado era Pajaritos y que intentó grabar durante todo el camino una secuencia del paisaje que el movimiento del bus le impedía. Yo no escapo a eso y eso, eso de lo que hablo, es la creencia de que nos dirigimos hacia alguna parte, es el vacío del tránsito alivianado con la fe de que vamos a algún lugar, pero la verdad es que no, no vamos a ninguna parte, a ningún lugar, porque no hay lugares adonde ir o escaparse, salvo uno mismo.