sábado, 10 de noviembre de 2018

89 (Halloween de Enzo Ron).

Pues el ser de un existente es, precisamente, lo que parece.

Me gustaría ser breve, no creo que exista un deseo más profundo en mi alma que el de ser breve, sintético, esencial. No se puede ser así, es imposible, es abismalmente imposible, por lo menos para mi. Además, me parece que no soy nada narrativo, mi capacidad de relatar es pobre, pero eso da igual, porque no quiero contar una historia, no quiero contar absolutamente nada, sólo intento decir algo, decirte que pienso constantemente en tí. A veces siento que te extraño mucho, pero no estoy seguro de qué signifique, porque qué significa la nostalgia para nosotros que estamos hechos de un recuerdo, qué es la nostalgia para ti y para mi, quizá sea como ver una película casera, la grabación de un cumpleaños o unas vacaciones, la sensasión pasmosa de mirar al pasado como a un sueño, como una larga siesta de la que despertaremos angustiados porque pensábamos que nunca terminaría, porque dormidos teníamos un lugar y quizá un final feliz, porque el fin no es una pausa, el fin es un dolor que se aloja en la realidad, en la luz que construye las cosas.

He pensado mucho en lo que implica actuar, la obra que intentamos interpretar, que las escenas se repiten y se cruzan, como si fueran la antesala de algo, como si el guión tuviese un mensaje que no podrenos entender sino hasta el final. Me acuerdo harto del libro del Marlon Brando, de que actuar es una característica instintiva, así que los disfraces son elementales para poder desenvolvernos, pero entonces pienso que todo es un disfraz. A veces pienso que nuestro amor es un disfraz, que los libros son un disfraz, que las drogas son un disfraz, que los viajes son un disfraz, que el borde de nuestros vasos es un disfraz y es probable que lo sea, pero de una manera absolutamente distinta, dos niños jugando abajo de la mesa y el mantel, porque de lo que trataba de hablar es de otro tipo de disfraz, que es más indumentaria que disfraz, que es esa voz monótona y poco profunda que declama una frase impostada, algo así como que la música de antes era más compleja o acabada, que todo tiempo pasado fue mejor y yo no puedo estar más en desacuerdo con eso, porque yo te amo de amor eterno, amor futurista, y el mañana implica esperanza y furtividad, el futuro es el único insumo con que cuento. Desconozco cuán disfrazados podremos estar, no sé qué signifique lo que siento, tampoco quiero teorizar, lo único que sé es que te extraño tanto que cuando te abrazo quiero sumergirme en la piscina y no salir jamás.