Il faut, voyez-vous, nous pardonner les choses...*
Debemos — sabes— perdonarnos por las cosas;
es que así seremos muy felices
y si nuestra vida tiene momentos sombríos,
al menos seremos dos dolientes.
!Oh, mezclémonos, almas gemelas que somos,
a nuestros confusos deseos de ternura infantil
para caminar alejados de hombres y mujeres
en el nuevo olvido que nos exilia!
Seamos dos niños, seamos dos niñas
aprisionadas por nada y maravilladas de todo,
palideciendo en las castas alamedas
sin saber que están perdonadas.
*Este es un poema de Verlaine, el cuarto poema de Romances sans parole. Entrecrucé a mi manera la versión transcrita que tenía de Luis Guarner y la de Casado para Cátedra que se encuentra en internet, igual vi una versión en inglés que me sonó muy bien. Mantuve el título para que el crimen no fuera tan atroz y no puse una cita, pero si lo hubiese hecho sería algo así: ¿de qué color son las olas?/ blancas como la nieve cuando se rompen...