estaba contigo esa noche
tenía que estarlo
porque tu fuiste la sangre de mi ciudad;
su corazón
yo quería sentir tu pulso
sentir la emoción
sí, en esa ciudad
que es tu ciudad, no la mía
porque mi ciudad no existe
ahora siento la tensión de
mis músculos frente a los pesos
y creo que ese dolor no es
un castigo suficiente
entonces, recuerdo otra vez,
tu hermosa capacidad musical
de apreciar la ruptura en todas las cosas
y no espero mucho más que
la cachetada de música que saldría de tu enojo