he tratado inútilmente y
por mucho tiempo
de captar la intensidad de nuestro amor;
nuestras experiencia
pero me resulta siempre esquiva:
una partícula dentro de los rayos verdes
del sol
y cuando la toco o cuando
la agarro con la mano
ella vuelve a su torrente
dejándome solo en el flujo de luz
como si jamás hubiese extendido la mano:
¿podría ser acaso la obra de un dokkaebi
una humilde mota de polvo a contraluz?