sábado, 30 de septiembre de 2017

Dinosauria, we.

1.- No deja de ser paradójico que el pato de hule gigante, el más grande del mundo, que está flotando en la laguna del parque de la Quinta Normal en verdad no sea de hule, ni siquiera es de goma, está hecho de un polímero totalmente distinto. Lo que lo hace el pato inflable más grande del mundo quizás, pero eso no tiene en absoluto valor porque dudo que exista un mercado muy extendido (en términos económicos y culturales) de patos inflables.

2.- Fui al cine a ver Mother! a una de esas salas ultra acondicionadas y cómodas, no había ido nunca y me pareció agradable la experiencia, algo supuestamente divertido que no sé si volveré a hacer, parafraseando a Foster Wallace. Uno podría perfectamente quedarse dormido ahí, es cómodo, pero sentí que el ambiente igual es reducido, como que la atmósfera del lugar genera una especie de intimidad que es bien agradable, pero que uno tiene que compartir con gente que no conoce, lo que de alguna manera lo hace raro, lo digo porque cuando terminó la película le pregunté a la Milu qué le había parecido y no alcanzó a contestarme cuando una tipa desde atrás espetó un audible y molesto: Una mierda esta guea, cuando vengo al cine quiero pasarla bien po, Andrés.

3.- Leí un estado de Boris que me hizo mucho sentido acerca de Pie pequeño en busca del valle encantado, cuando era niño me gustaban los dinosaurios harto, tenía un montón de figuras, llenaba los álbumes del tema y todo ese tipo de cosas, incluso recuerdo que para un cumpleaños uno de mis tíos me regaló un libro, uno naturalmente pensaría que es un buen regalo, regalarle un libro sobre dinosaurios a una persona que le gustan los dinosaurios, de hecho lo es, pero tengo que precisar que lo que me regaló era un libro de paleontología sumamente técnico, un manual más bien, y junto a eso, el libro en cuestión estaba en inglés.¿Qué hace que un hombre aparentemente criterioso le regale a un niño de diez años casi que una tesis encuadernada de paleontología en otro idioma? A veces las cosas son así en la vida, tienen sentido aparente, pero uno fija la mirada y se da cuenta que no, que está montado, superpuesto o qué sé yo, como el huemul del escudo en la pileta de la plaza de armas de Concepción o el número cuatro del reloj de la Plaza Prat en Iquique.

4.- ¿Pie pequeño o Piecito? A mí me gusta más Piecito, creo que porque mi abuela me decía Encito cuando era niño, supongo que es una cuestión de proyección. De lo que iba el estado de Boris es que uno le va encontrando más y más sentido a la película, porque quién puede demostrar de manera fehaciente que los dinosaurios no hablaban, es como cuando se discute cuál era la forma correcta en que se pronunciaba o entonaba en latín antiguo tal palabra, quién tiene la razón si no habían oyentes que lo registraran, si todo lo que conocemos está de alguna manera reconstruido. Miren, yo no soy ningún experto, me regalaron un libro de paleontología cuando tenía diez años, pero no lo pude leer porque estaba en inglés y en un lenguaje científico oscuro, pero vi harto los dibujos, los veía todo el tiempo, las ilustraciones anatómicas y las estadísticas, así que sé que los dinosaurios estuvieron harto tiempo en la tierra, además como individuos seguramente tenían vidas largas, por lo tanto hubo mucho tiempo para aprender o inventar idiomas, no sé, igual soy un entusiasta de los dinosaurios como dije antes.

5.- Hace unas semanas atrás terminé de leer una antología de escritores de ciencia ficción rusa y me quedé pensando largo y tendido, a veces pasa que el universo congrega cuestiones para que uno se paralice. La cosa es que me gustó harto un autor en particular de la antología, varios en realidad, pero éste un poco más, se llama Aleksandr A. Bogdánov, tiene un cuento que se titula La fiesta de la inmortalidad que me gustó harto, el tipo estaba obsesionado con el tema de la vida eterna y yo en este momento de mi vida igual, así que me bajé Estrella Roja en pdf, un libro bien famoso de él, el más emblemático de su producción artística probablemente, leyendo de su vida me enteré de que se murió en circunstancias extrañísimas, en una transfusión de sangre, el tipo creía que eso podía prolongar las bajas expectativas de la vida humana, realizar regulares transfusiones de sangre, además de escritor era científico, la cuestión es que hasta el día de hoy hay duda de si fue un suicidio o un error estúpido o azar lo que lo mató. Leyendo su novela me topé en una parte en que la gente de marte le explica a Leonid (el protagonista) que los habitantes de allá (los marcianos) vive mucho tiempo, tanto como los dinosaurios, lo que sumado a las afirmaciones anteriores, da para pensar que los dinosaurios además de poder hablar un idioma, con el tiempo que tenían pudieron disfrutar de los frutos de una sociedad comunista. Insisto en que soy un entusiasta.

6.- Estuve viendo documentales sobre Corea del Norte y todo el asunto. Yo soy bien entusiasta de las teorías conspirativas, le hago el aguante a todas, me gusta abiertamente el género -a este altura ya es un género en sí mismo-. En general la conspiranoia es bien fructífera, o sea, puede que potencie cierto nivel de idiotez, como lo de las vacunas, pero normalmente se da un dialogo que me parece interesante, porque es siempre bueno dudar de las pulidas respuestas que te dan y es siempre agradable ver incendiarse los lugares comunes de lo humanos que creen en la armonía, el equilibrio, la belleza de la naturaleza y todo ese montón de mierda. Siento que todo el reflorecimiento de teorías conspirativas es genial, básicamente porque es una discusión entre pares absolutos, una de las bases de toda conspiración es que desconocemos datos, que la verdad dada, la oficial, es fragmentaria o es derechamente falsa, así que en estructura dos personas hablando de una conspiración son dos personas hablando de algo que desconocen, es como ponerse a discutir sobre el significado del manuscrito de Voynich, es una conversación cuántica por así decirlo. Cuando veo esos documentales de gente de occidente visitando Norcorea, intentando montar a la fuerza una conspiración, que los edificios son de papel maché y la gente está robotizada, me parece tan estúpido, es evidente que ambas partes quieren ocultar algo: occidente quiere por todos los medios decir que el socialismo no es posible, que no va resultar, pero no, es completamente posible, los norcoreanos quieren levantar el velo de eso, sólo que nos ocultan una parte, que vivir en una sociedad socialista es medio aburrido, en todos los registros audiovisuales la gente me parece más en estado de tedio que de terror. Es claro que el capitalismo es horrible, pero parece que es más entretenido, la miseria del hombre existe por una cuestión lúdica, esa es la conspiración definitiva.

7.- Estaba en el terminal de buses de Rancagua y no tenía un libro para leer en el transcurso de mi viaje, así que se me ocurrió comprar una revista con crucigramas, para mi sorpresa no encontré ninguna, yo tenía la idea de que eran comunes, mi abuela tiene -lo que me genera la inquietud de dónde los compra-, busqué un rato y no pillé ni una, en su lugar estaban las mismas revistas con portadas de paint que yo recordaba, pero en vez de crucigramas eran sopas de letras. No sé, esto es un salto al vacío, pero es demostrativo de que nuestra sociedad está en derecha decadencia espiritual y mental, que la hegemonía del entretenimiento para la tercera edad lo tengan las sopas de letras y no los crucigramas, algo está resultando mal, quizá sea una corazonada, una cuestión instintiva, pero creo que vamos cuesta abajo, en el derrotero de la desintegración. Al final, es un poco como lo que dice Charly: los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer.

domingo, 24 de septiembre de 2017

67 (Una pregunta larga).

¿Si uno es vampiro o un fantasma, inmortal en definitiva, qué ocurre con la percepción del tiempo, cómo se suceden los hechos, los fenómenos y las imágenes, me refiero a que si uno vería las cosas como una película surrealista de los años 30, sólo fotogramas superpuestos con aparente sentido, o uno nunca sufre una dislocación de la parte sensible cuando se vuelve inmortal. En el último caso, entonces qué hace la memoria, porque el cerebro todo lo registra así que va haber tramos largos de silencio o recuerdos basura o el vació y el aburrimiento es el costo de la eternidad, es acaso eso lo del bosque inexpugnable de que hablaba Linh en el Invernadero y se nos vidria la existencia de tanto vivir como los vampiros de Only lovers left alive o podemos inconscientemente calificar la cadena de sucesos en forma ininterrumpida como en A ghost story y vivir una tras de otra la vida propia y ajena o sencillamente todo es una misma imagen como cuando hacen esos estudios lingüísticos de la Torá y dicen que las 33 menciones de Dios siempre están en presente simple porque el principio y el fin están pasando simultáneamente?

domingo, 17 de septiembre de 2017

Retruécanos.

1.- Deben existir un número infinito de teorías sobre cuál es la más primordial, común, primigenia e irreductible figura literaria (están los estudios de Dijk, los de Barthes, las clasificaciones de Gennete y el tratado Todorov). Yo tengo una hipótesis personal que algún día borracho podría explicar largamente, pero sobrio, como estoy ahora, carezco de elocuencia suficiente, tampoco tengo las ideas tan ordenadas en la cabeza de todas maneras. En palabras sencillas, creo que las figuras retóricas más básicas son la metáfora y el retruécano, Nabokov es su curso de literatura europea o rusa -no recuerdo bien y no estoy en mi casa para corroborarlo- agrega una más, que si no me equivoco es el oxímoron. La gente tiende designar como metáfora todo lo que no entiende, cualquier figuración, una vez por tuiter, creo que era apropósito de Babadook, alguien dijo que el monstruo era una metáfora más compleja y profunda que el típico ser sobrenatural de películas de terror, pero en verdad la criatura en cuestión funcionan por medio de ciertas complejidades y entramado narrativo mayor, así que Babadook y la dinámica de la madre soltera/viuda con su hijo, lo hijadeputa de la personalidad del niño y en general todo lo que vemos actúa al nivel de alegoría, no como una metáfora, siendo precisos. Igual no me gusta esa película, encuentro que la alegoría es medio anacrónica y cierta crítica ha querido darle más hondura y significado del que verdaderamente posee. A lo que voy es que la metáfora actúa por medio del traspaso de significado de un elemento a otro, así que es la figura semántica por antonomasia, es la más sencilla de todas; por su parte, el retruécano funciona por medio de la redistribución sintáctica de los factores, es la figura de dicción más elemental y en lo personal creo que la vida está llena de conmutaciones y mal entendidos de ese tipo.

2.- Un día estaba haciendo zapping y me pillé con un documental de Rosita Serrano, es medianamente conocida su historia y vínculo con el régimen nazi. Me quedó dando vueltas ella, no sabía lo mal que había terminado su vida, no sabía que había muerto casi en la indigencia ni que no se llamaba así, que ese era un nombre artístico, después de todo, podría haber sido pariente de Miguel Serrano (reconocido nazista esotérico chileno y flaner). Me puse a pensar y se me vino a la cabeza Sixto Rodríguez, si uno proyectara un paralelo de la vida de ambos terminaría haciendo un retruécano, si uno lo piensa se va dar cuenta de que son muy parecidas sus vidas, sólo que los elementos que las constituyen están distribuidos de manera diferente, así que el resultado es absolutamente distinto. Rosita tuvo la fama y la gloria en vida, por lo menos en buena parte de ella, claro que a costo de tranzar y hacer buenas migas con los oligarcas nazis, la regalona de Goebbels en plena segunda guerra mundial, después su carrera fue paulatinamente decayendo y la fortuna que amasó fue confiscada por los mismos fascistas alemanes, el final de su existencia es el resultado del ostracismo, con el tiempo terminó siendo totalmente rechazada, primero por nazi, luego por pinochetista, hasta que terminó muriendo como un perro, pudriéndose de infamia. En cambio, a Rodriguez se le vetó el reconocimiento, en Searching for Sugar Man vemos que vivió en el anonimato, fue el más humilde de los albañiles de Detroit, aunque Kris Kristofferson, Bob Dylan o Dave van Ronk lo vieran como uno de los mejores cantautores su época, además los esbozos de gloria que tuvo en los años setenta fueron expropiados por las disqueras, recién en el 98 vio réditos de su talento, pero Rodriguez es poeta y como todo poeta nunca le tomó mucho asunto al triunfo ni a la fortuna, con el dinero que ganó en los conciertos que hizo en Sudáfrica arregló las techumbres de sus vecino, él aun vive en la misma casa y barrio que en los años ochentas y continua trabajando de alarife, Rodríguez sigue vivo y es un ser humano admirable, su obra cual concha de ostra se abrió al vulgo para deslumbrarlos con sus versos nacarados.

3.- Siempre me ha llamado la atención la gratitud cristiana, en un momento de mi vida me obligaron a hacer la primera comunión, en parte por presiones de mi abuela materna, en parte para sacarme de mi pieza, aunque en realidad no fui más que un par de veces a catequesis, hasta que mi hermosa madre observó mi desgano y me relevó de la obligación de asistir, así que nunca obtuve el sacramento, por lo menos no estoy en los registro de la diócesis de Iquique. Igual las veces que he asistido a misa recibo la hostia, siento que me la merezco más que hartos de los asistentes, además soy musulmán que es como la superación del cristianismo de alguna manera. Cuando fui a catecismo había una pareja de beatos intentando enseñar cosas que me transformarían en un mejor cristiano, pero era pura mierda inútil, no hablaron nada acerca de la naturaleza trinitaria del Dios católico ni sobre la forma en que actúa la Gracia Divina en la salvación del individuo ni su comunicación con los dogmas del libre albedrío. En fin, lo único que me quedó grabado fue lo que dijo el tipo de que había que rezar y agradecer todos los putos días de la vida, agradecer antes de comer y después, agradecer en la noche y en el día, una actitud de incansable gratitud. Yo pensaba sobre lo que tenía que agradecer y en verdad no se me ocurría demasiado, al final la vida es más un castigo que cualquier otra cosa y agradecer la comida se torna vacío, la cosa es que el tipo decía que había que agradecer porque Dios podía quitar sus dones de ti y la fortuna se te terminaba, se me iba a acabar la papita, la rueda giraba y uno iba a quedar de cabeza, entonces si olvidabas agradecer antes de acostarse al otro día te podían despedir de tu trabajo o tu esposa te abandonaba por un motoquero o a tu hijo le daba leucemia. Me dejó un poco neurótico el mensaje del hueón ese, que por alguna crueldad del destino se llamaba Enzo igual que yo. Recé durante meses agradeciendo cada puta cosa que tenía, me quedó impregnada la idea de que si pasaba por alto un rezo despertaría en la indigencia o viviendo en una toma o nunca más me iba a funcionar el Nintendo 64. Al día de hoy no rezo mucho, por lo menos no en los términos que la iglesia católica querría, pero siempre pienso en eso de dormir y despertarse siendo otro, siendo una persona totalmente distinta, una médico en Corea del Norte, un ingeniero en Panamá o un niñita en Siria, incluso levantarse siendo un animal de pastoreo o una tetera, la vida sería una metáfora en sí misma, el mecanismo es el mismo si uno lo piensa detenidamente, incluso a veces la gente espeta frases como: gritó como un chancho, está borracho como cuba, él es un viejo zorro, tiene letra de médico, habla igual que político. Lamentablemente, el universo nunca se hace cargo de nuestras palabras, nunca nos da esa oportunidad.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Titanomaquias.

¡Pastores del campo, triste oprobio, vientres tan sólo! Sabemos decir muchas mentiras con apariencia de verdades; y sabemos, cuando queremos, proclamar la verdad.
Hesíodo.


Hace tiempo ya que vi la última temporada de los titanes (Shingeki no kyojin, no los Titanes del ring), esa serie hace que brote en mí el mismo sentimiento siempre, es todas las veces igual, posiblemente sea una especie de neurosis o alguna clase de impotencia. Vi el último capítulo y me quedé pensado callado sin concluir nada, así que revisé el episodio de nuevo y los anteriores a ese intentando hallar algo, buscando un detalle que no alcancé a percibir la primera vez, pero seguí igual de absorto y ansioso que antes. No sé si se alcanza a transmitir mi angustia, pero es real, me da la impresión de que no puedo absorber las figuras, le he dado vuelta al asunto de los gigantes, hasta volví a leer la Teogonía en un intento desesperado por comprender mejor el mensaje, pero no logro traducirlo. Caminé transido por la Plaza Condell intentando descifrar lo que me querían decir los gigantes, no estoy seguro si serán los nefilim del Antiguo Testamento o los titanes de Hesíodo, podrían tener conexión con la figura del Golem cabalístico o con la tradición aragonesa de quemar muñecos gigantes de papel. En un principio me vi tentado por una explicación psicoanalítica del asunto, como el protagonista se puede trasformar en titán, entonces es fácil suponer que los gigantes son el ello y Eren, Mikasa y Armin representan el yo*, pero no se completa la alegoría porque la historia tiene una extensión narrativa que supera esta dinámica, además el aparato psíquico, que aunque se encuentra en conflicto y tensión constante, intenta a toda costa sobrevivir, las contracción y el trauma existen como herramientas para la subsistencia del ser, de la mente humana. Dicen que la explicación más sencilla siempre es la correcta, pero la ley de parsimonia termina siendo una afirmación capciosa en este tipo de cuestiones.

La literatura humana está plagada de colosos, desde el poema de Gilgamesh a Gargantúa y Pentacruel, pasando por Jack y las habichuelas mágicas a la Odisea, así que hay bastante de donde escoger, de todas maneras la mayoría de los filólogos postulan que esta figura mitológica se ve enfrentada de alguna manera u otra al hombre, así que Polifemo o Paul Bunyan terminan expresando lo mismo, el inmemorial tropo trágico del hombre contra la naturaleza. La literatura como toda ciencia tiene por ulterior objetivo la búsqueda de la verdad, pero a la vez como toda disciplina artística provee un medio de expresión y autoproclamación, lo que nos lleva a concluir que lo que pretende la literatura es generar un andamiaje que permita sostener una verdad autosuficiente, lo que no es más que una mentira elevada a la categoría de verdad, traspasar la verdad y experiencia subjetiva a un campo de aplicación generalizado. En algún momento de la segunda temporada aparece un tipo que es policía militar y conoce a los tres protagonistas desde que eran niños, el sujeto le dice a Armin y Mikasa que su relación ha sido siempre igual, que están en constante batalla contra los patanes de turno, a lo que Armin responde que eso es parcialmente cierto porque los titanes no son los matones del barrio a los que se tenían que enfrentar en su infancia. También es Armin el que concluye en el bosque que para ganar son necesarios sacrificios, le dice a Erin antes de enfrentar a Annie que la victoria conlleva renunciar a ciertas cosas, en este particular caso, el triunfo está determinado por la capacidad de deshumanizarse -al fin de cuentas los titanes no son humanos, así que es fácil desembarazarse de la empatía-. Lo cierto es que los matones y los titanes son lo mismo, de hecho la etimología de la palabra titán deriva del verbo griego que equivaldría en español a “abusar”, así que titanes significaría literalmente “los que abusan”, lo que es cierto es el núcleo del mensaje: para matar al enemigo es necesario abandonar tu humanidad, es indispensable transformar al enemigo, maquillar al humano de monstruo. Los titanes son humanos**, tan humanos como tú y yo, pero es necesario precarizar su humanidad, es más sencillo conciliar el sueño pensando que le cortamos la cabeza a un dragón, aunque al final del día y ante la luz del sol el gigante se desinfle y nos demos cuenta inevitablemente que son nuestros iguales.


¿De qué van los titanes? El tema principal de la serie es la antropofagia, somos una raza caníbal y genocida, en el calostro materno viene incluida la masacre, nos comimos a los neandertales y ante cualquier sutil diferencia colocamos figuras de origami sobre el otro, porque es más fácil dispararle a un tigre de papel que a un niño. La metáfora y la alegoría son necesarias sino corremos el riesgo de terminar como Lady Macbeth y vernos plagados de sangre que no podemos limpiar o condenarnos al insomnio como en El Maquinista. Por suerte a mí lo único que me quita el sueño es el amor, sabemos que la ley que rige a los monos es la de la violación, que es el trauma ontogénico del humano. El agape, storge, filia y eros nacen de la misma diosa, el nacimiento de Afrodita es precedido de la castración de Urano, es evidente que no podemos extirpar la violencia ni la sangre de los hombres, pero sí podemos emascular la patanería y el abuso, podemos librar esa última titanomaquia.

* El Superyó me imagino que serían las tropas de reconocimiento.
** Ahora además sabemos que los titanes de la serie en verdad son humanos, lo que contribuye convenientemente al punto que trato de señalar.