1.- Deben existir un número
infinito de teorías sobre cuál es la más primordial, común, primigenia e irreductible
figura literaria (están los estudios de Dijk, los de Barthes, las
clasificaciones de Gennete y el tratado Todorov). Yo tengo una hipótesis
personal que algún día borracho podría explicar largamente, pero sobrio, como
estoy ahora, carezco de elocuencia suficiente, tampoco tengo las ideas tan
ordenadas en la cabeza de todas maneras. En palabras sencillas, creo que las figuras
retóricas más básicas son la metáfora y el retruécano, Nabokov es su curso de
literatura europea o rusa -no recuerdo bien y no estoy en mi casa para corroborarlo- agrega una más, que si no me equivoco es el oxímoron. La gente
tiende designar como metáfora todo lo que no entiende, cualquier figuración, una
vez por tuiter, creo que era apropósito de Babadook, alguien dijo que el monstruo
era una metáfora más compleja y profunda que el típico ser sobrenatural de películas
de terror, pero en verdad la criatura en cuestión funcionan por medio de ciertas
complejidades y entramado narrativo mayor, así que Babadook y la dinámica de la
madre soltera/viuda con su hijo, lo hijadeputa de la personalidad del niño y en
general todo lo que vemos actúa al nivel de alegoría, no como una metáfora, siendo
precisos. Igual no me gusta esa película, encuentro que la alegoría es medio anacrónica
y cierta crítica ha querido darle más hondura y significado del que
verdaderamente posee. A lo que voy es que la metáfora actúa por medio del
traspaso de significado de un elemento a otro, así que es la figura semántica
por antonomasia, es la más sencilla de todas; por su parte, el retruécano funciona
por medio de la redistribución sintáctica de los factores, es la figura de
dicción más elemental y en lo personal creo que la vida está llena de conmutaciones y
mal entendidos de ese tipo.
2.- Un día estaba haciendo zapping
y me pillé con un documental de Rosita Serrano, es medianamente conocida su
historia y vínculo con el régimen nazi. Me quedó dando vueltas ella, no
sabía lo mal que había terminado su vida, no sabía que había muerto casi en la
indigencia ni que no se llamaba así, que ese era un nombre artístico, después
de todo, podría haber sido pariente de Miguel Serrano (reconocido nazista esotérico
chileno y flaner). Me puse a pensar y se me vino a la cabeza Sixto Rodríguez, si uno
proyectara un paralelo de la vida de ambos terminaría haciendo un retruécano, si
uno lo piensa se va dar cuenta de que son muy parecidas sus vidas, sólo que los
elementos que las constituyen están distribuidos de manera diferente, así que
el resultado es absolutamente distinto. Rosita tuvo la fama y la gloria en
vida, por lo menos en buena parte de ella, claro que a costo de tranzar y hacer
buenas migas con los oligarcas nazis, la regalona de Goebbels en plena segunda
guerra mundial, después su carrera fue paulatinamente decayendo y la fortuna que
amasó fue confiscada por los mismos fascistas alemanes, el final de su existencia
es el resultado del ostracismo, con el tiempo terminó siendo totalmente rechazada,
primero por nazi, luego por pinochetista, hasta que terminó muriendo como un
perro, pudriéndose de infamia. En cambio, a Rodriguez se le vetó el
reconocimiento, en Searching for Sugar Man vemos que vivió en el anonimato, fue el más humilde de los albañiles de
Detroit, aunque Kris Kristofferson, Bob Dylan o Dave van Ronk lo vieran como uno de los mejores cantautores su época, además los esbozos de gloria que
tuvo en los años setenta fueron expropiados por las disqueras, recién
en el 98 vio réditos de su talento, pero Rodriguez es poeta y como todo poeta
nunca le tomó mucho asunto al triunfo ni a la fortuna, con el dinero que ganó
en los conciertos que hizo en Sudáfrica arregló las techumbres de sus
vecino, él aun vive en la misma casa y barrio que en los años ochentas y continua trabajando de alarife, Rodríguez sigue vivo y es un ser humano admirable, su obra
cual concha de ostra se abrió al vulgo para deslumbrarlos con sus versos nacarados.
3.- Siempre me ha llamado la
atención la gratitud cristiana, en un momento de mi vida me obligaron a hacer
la primera comunión, en parte por presiones de mi abuela materna, en parte para
sacarme de mi pieza, aunque en realidad no fui más que un par de veces a
catequesis, hasta que mi hermosa madre observó mi desgano y me relevó de la
obligación de asistir, así que nunca obtuve el sacramento, por lo menos no
estoy en los registro de la diócesis de Iquique. Igual las veces que he
asistido a misa recibo la hostia, siento que me la merezco más que hartos de los asistentes,
además soy musulmán que es como la superación del cristianismo de alguna manera.
Cuando fui a catecismo había una pareja de beatos intentando enseñar cosas que
me transformarían en un mejor cristiano, pero era pura mierda inútil, no
hablaron nada acerca de la naturaleza trinitaria del Dios católico ni sobre la forma
en que actúa la Gracia Divina en la salvación del individuo ni su comunicación
con los dogmas del libre albedrío. En fin, lo único que me quedó grabado fue lo
que dijo el tipo de que había que rezar y agradecer todos los putos días de la
vida, agradecer antes de comer y después, agradecer en la noche y en el día,
una actitud de incansable gratitud. Yo pensaba sobre lo que tenía que agradecer
y en verdad no se me ocurría demasiado, al final la vida es más un castigo que cualquier
otra cosa y agradecer la comida se torna vacío, la cosa es que el tipo decía
que había que agradecer porque Dios podía quitar sus dones de ti y la fortuna
se te terminaba, se me iba a acabar la papita, la rueda giraba y uno iba
a quedar de cabeza, entonces si olvidabas agradecer antes de acostarse al
otro día te podían despedir de tu trabajo o tu esposa te abandonaba por un motoquero o a tu hijo le daba leucemia. Me dejó un poco neurótico el mensaje
del hueón ese, que por alguna crueldad del destino se llamaba Enzo igual que yo.
Recé durante meses agradeciendo cada puta cosa que tenía, me quedó impregnada
la idea de que si pasaba por alto un rezo despertaría en la indigencia o
viviendo en una toma o nunca más me iba a funcionar el Nintendo 64. Al día de hoy
no rezo mucho, por lo menos no en los términos que la iglesia católica querría,
pero siempre pienso en eso de dormir y despertarse siendo otro, siendo una
persona totalmente distinta, una médico en Corea del Norte, un ingeniero
en Panamá o un niñita en Siria, incluso levantarse siendo un animal de pastoreo
o una tetera, la vida sería una metáfora en sí misma, el mecanismo es el mismo si uno
lo piensa detenidamente, incluso a veces la gente espeta frases como: gritó
como un chancho, está borracho como cuba, él es un viejo zorro, tiene letra de
médico, habla igual que político. Lamentablemente, el universo nunca se hace cargo de nuestras palabras, nunca nos da esa oportunidad.
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