a través de una pared invisible para los demás
aparezco en el borde de tu cama
en medio de esa estrofa
inadvertido,
como la luz detrás de toda sombra
te recuerdo,
los incontables paraderos
se suceden
algunos —me imagino— aspirarán a ser mares
y oceánicos pretenden disputarme
muy dentro de tu mente
soy un abrevadero
donde siempre hay agua antes que el agua
emane,
aquí regreso
al borde de mi cama
como un muerto