imagino que no puedes dormir esta noche
y bueno, yo estoy de tu lado
sosteniendo el muro, pero han
pasado tantos meses, entonces
apoyo mi cabeza contra el cristal del bus
y siento vibrar mi cráneo al compás
de la carretera
como si fuese la aguja de un gramófono
pero el vidrio parece tan artificial, tan carente de fragilidad
como un pote para microondas
que no importa cuantas veces golpees contra el suelo,
miro a los vehículos transformados en tiestos de comida,
realidad no muy lejana,
y recuerdo lo mucho que odiabas esas viandas
la pesadez del plástico bajo la comida
quizá sea eso lo que me quiere decir la carretera
ni tu nombre ni las últimas imágenes de tu precioso cuello
sólo la expresión, el sentimiento
un beso tuyo taladrando en mi cabeza