I.
Aquellos que quieren morir
en verdad no quieren
Muchas veces sí,
pero no morir
no de forma física
Todos desean otra oportunidad
—yo lo deseo—
pero no se pueda rebobinar:
la vida;
la historia
va sin REWIND
Aunque, pensándolo
quizás sí
pero se rompería la cinta
o se haría irreconocible
y no quiero eso.
Tampoco existe el olvido,
la impresión es permanente.
Lo que existe es: la incapacidad para
comunicarse;
para eso están los Médiums
La carne sigue allí,
es cosas de abrir cualquier tumba
Lo que faltan son las voces,
yo pido prestadas las palabras
II.
Recuerdo cargarte
a horcajadas sobre mi espalda
cuando vivía en ese apartamento
tan inconveniente,
al costado de la línea del tren
fue un juego
que ahora lucirá tonto
ante tus ojos
pero el conserje sonreía.
Recuerdo tus brazos amarrándose en mi cuello
y las piedras apiladas
a la orillas de la vía
como pequeñas migajas
de cráneos masticados.
Esa impresión también es
permanente.
III.
Bajo la lluvia
A mitad de un bosque marmolado
hay una pareja
esperando ser rescatada
Pero nadie vendrá:
NADIE.
Él,
temblando de frío,
coloca su cara
sobre el cuello de la chica;
lo invade una certeza:
nunca podrá saber lo que se encuentra
al interior de su mente
ni detrás de sus lunares,
repartidos azarosamente por su rostro
pero los une
y descifra algún sentido,
un mensaje que lo pone triste
aunque es sólo una intuición.
Ella siempre ha sido inescrutable.
suena el crujido en sus oídos,
luego, ese relámpago rojizo
que lo oscurece todo.
Ahora sólo está la chica,
en el mismo bosque,
con la misma lluvia
que no para de caer.
FINAL.
FINAL.
Dos amantes
se juntan
en un bosque.
La sangre fluye silenciosamente
como si se tratara de sudor,
pero es sangre
Están tan fisurados
como la palma de una mano.
Y esa impresión es permanente