lunes, 30 de julio de 2018
79 (¿Tú crees que el amor es como una corriente?).
La verdad es que he dejado de creer en los ciclos, en los resortes, en las esferas. Dudo bastante en la sinceridad de esos procesos. Ya sabes, primero como tragedia luego como farsa. A lo mejor en la vida se ama una sola vez y lo demás es espacio negativo. Es un poco triste pensarlo así, pero es gracioso también, y gracioso, digo, en su sentido más profundo. Piénsalo un poco, porque nadie nace amando, salvo las madres, que por madres su amor es innato y por lo mismo de otra naturaleza. Pero para el resto de relaciones interpersonales hay que aprender a hacerlo, no existen saltos metodológicos, no hay pasadizos ni senderos que nos lleven de nuevo a la cena incómoda del principio de Mulholland Drive. Lo más asertivo que se ha dicho al respecto es que el amor es un arte, claro que un arte de ausentes, pero arte al fin y al cabo. Ahora, todo arte tiene cierta cuota de exclusividad, hay que pagar patente y no todos pueden ni quieren, así que me imagino que tiende de alguna manera al aburguesamiento. Cualquiera sea el caso, aprendemos a amar mientras amamos, solos en medio de la fiesta y solos también al otro día, así que aprendemos una lección fútil e inaplicable. En fin, únicamente en ausencia del amor se contempla el amor, entonces la añoranza, entonces la memoria. Aunque sigue siendo el mismo amor, el del principio, pero distinto en alguna medida, porque solamente a través de ese cambio algunas cosas se mantiene iguales, eso fue lo que escribió Oliver y dio en la tecla, porque el amor es una corriente continua y yo sigo de tu mismo lado del fanal.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)