1.- El Realismo —lo que denominamos realismo, en verdad—no es un movimiento artístico ni estético definido o estable, no es nada de lo que nos pensamos comúnmente, tampoco es un bloque fijo endosable a un período en particular; por el contrario, el Realismo es más bien una actitud filosófica, pero especialmente, una opción estilística que se dio de manera distinguible en un momento transicional de la historia humana de occidente.
2.- ¿Cuál momento? Posiblemente en alguno entre la Baja Edad
Media y la reluciente Modernidad. Siendo preciso, lo que nos han enseñado como
Realismo no es mucho más que un torpe compendio de textos, obras artísticas e
ideas político-científicas que surgen a partir de la rápida y progresiva
consolidación que tuvo la burguesía como clase influyente y luego dominante.
3.- Entonces, el Realismo habla de la burguesía.
4.- Eso es cierto, en alguna parcial dimensión, pero son
fenómenos paralelos. Cuando se consolidan como clase dominante, los comerciantes,
industriales y banqueros reniegan del antiguo estilo, desprecian este lenguaje y
la arrinconan hasta su función más controlable: la prensa, el periodismo.
Entonces, el realismo burgués pasa a ser positivista y el realismo antiburgués se
transforma en lo que conocemos como Naturalismo.
5.- Del Naturalismo es mucho más fácil hablar, quizás porque
las características de sus novelas son asfixiantes; saltan a la vista.
6.- Yo creo firmemente que el primer héroe naturalista fue Courbet;
todo lo demás es distorsión o sencillamente Realismo.
7.- Por ejemplo, Emile Zola era marxista —o socialista, si
se quiere— y ciertamente eso se nota, Germinal es prueba de ello. También
es naturalista, no digo lo contrario, pero lo es por añadidura, casi que por
método.
8.- Zola me trae a la mente a Eduardo Anguita. El primero falleció
asfixiado junto a su esposa, dicen que le taparon el cañón de la chimenea. El
segundo murió al caer sobre un brasero encendido, estaba absolutamente solo. Del
primero nunca conoceremos la verdad, del segundo jamás dejaremos de saber ni de
enterarnos.
9.- Anguita es absolutamente Real.
10.- Anguita una vez escribió: Porque los sonidos
fermentan la tempestad/yo estudio los gestos de los otros/su mal hábito de irse
acabando por los pies/e insectos cubren mi estrella de la frente. Eso es Naturalismo,
al menos, mi definición.
11.- Ahora, volviendo al Realismo, reflexiono que lo que me
complica de todo este asunto es lo que damos por hecho, aquello que suponemos
sin más. Me niego a pensar así. Quisiera estar más alejado.
12.- Existe un conjuro de Realismo sobre todos, aún
peor que eso, porque no habita en nosotros individualmente ese hechizo, está
impregnado en el aire y en la luz. Estamos, de alguna manera, intoxicados con ese miasma y perfumados a la vez.
13.- Suena como un plan o algo que haría la Recta Provincia.
14.- Aunque los conjuros no son para nada Realistas, de
hecho, si uno le preguntara a una persona en la calle, probablemente
respondería que la magia no es algo real. Más allá de lo supersticiosos que podamos
ser, las supersticiones son algo sumamente material, de un Realismo retorcido.
William Burroughs era una persona terriblemente supersticiosa y, convengamos, sus novelas de lo último que adolecen son de "falta" de realidad.
15.- Sea de cualquier manera, para librar un conjuro se necesita de alguna bruja y/o mago. Ninguna de estas palabras
tiene un origen etimológico claro, hay variedad de teorías y sería complicado decidir
cuál es más vaga que la otra.
16.- El hechizo fue lanzado por los románticos, sino Kardec
y Victor Hugo nunca se hubiesen conocido. Qué decir de los románticos ingleses,
aunque los románticos ingleses no san tan románticos como se cree.
17 a.- Wordsworth desde luego es romántico, casi de
enciclopedia, quizás por eso le gustaba tanto a Harold Bloom y Eliot, por su
parte, lo despreciaba. Keats y los Shelley son otro cuento; ellos son Realistas
en mi opinión.
17 b.- Esto retorna una duda a mi mente. Sobre el Canon Occidental
siempre afirman que contempla pocas mujeres, lo que es cierto, porque es casi
que una antología de guatones blancos, pero he estado en charlas y siempre
nombran a tres: Austen, Dickinson y Woolf. ¿Nadie reparó en que George Eliot era mujer?
18.- Digo que no son románticos, pero lo son al mismo tiempo,
lo que sucede es que, por una parte, encarnan al Romanticismo, y a sus héroes,
pero los versos y frases que escriben son tan reales como lo es una taza rota o una
media recién zurcida.
19.- En los créditos de Bright Star, Keats, recitando
la Oda a un Ruiseñor, se pregunta: Was it a vision, or a waking dream?/Fled is
that music:—Do I wake or sleep?
20.- Ningún romántico ortodoxo escribiría algo así, es como
algo que un personaje, en alguna obra del Siglo de Oro, reflexionaría; no un
buen hijo del Romanticismo. La historia de Keats y Fanny Brawne se podría decir
que es Romántica —sin duda lo es—, pero también es terriblemente patética. Patético
en su acepción más radical.
21.- Las novelas de Balzac están repletas de una capa de
patetismo que las hace a momentos insufribles, pero eso se debe no a un afán de
veracidad, por el contrario, pareciera más una indagación metafísica. Balzac trata de
enseñarnos las cadenas invisibles.
22.- Balzac es, en una extraña proporción: romántico,
realista y naturalista al mismo tiempo.
23.- We Are Who We Are es Naturalista, de un Naturalismo
exquisito. No es por completo Realista, porque la puesta en escena es artificiosa, sobrestilizada
a un nivel casi barroco. El Naturalismo que veo está en el montaje, el tiempo
de Guadagnino es el tiempo de un cuadro de costumbres, pero plagado de
partículas de patetismo. ¿Habla de cuicos? Sí, pero en buena medida para
recordarnos que la miseria no está en ciernes. No nos desafía a nosotros,
desafía a Ezra Pound, le dice: tu goce provenzal, poeta, es un goce miserable, a fin
de cuentas.
24.- Flaubert escribió en una carta: L'art, la seule chose
vraie et bonne de la vie. O sea, que el arte es la única cosa real y buena de
la vida. Flaubert fue un sobreviviente del Romanticismo, ese es el motivo por el que lo desdeña tanto; lo enfermó, no lo mató.
25.- Keats es un mártir del Realismo, porque no existe nada
más real que el amor y la muerte.
26.- Sin ir más lejos, a veces pienso que mi amor por ti es
tan real como yo mismo, como si fueras parte de mí, pero en verdad yo soy parte
tuya.
27.- Tan real que podrías pincharte con una aguja o cortarte con un cuchillo y yo sentiría
cada milímetro de piel perforada, en cada segundo que dure nuestro dolor.