"Tengo que hacer un trabajo y pasé media tarde revisando los planes y programas de enseñanza media. No tengo nada que decir al respecto, fue como leer el manual de uso de algún electrodoméstico y, supongo, que debe ser así. Mi queja va por otro lado. Encontré tan pretenciosa y ridícula la definición de lenguaje que usan, hay tantas palabras que sobran, además, buscan ser tan torpemente comprensivos que, al final, cuando alguien sale de cuarto medio, sólo queda la bobería de haber pronunciado un largísimo hechizo en un mundo donde no existe la magia ni los milagros. Entonces, me puse a pensar en una definición mejor y, de hecho, se me ocurrió una, que no transcribiré, porque no deseo ser tan desajustadamente pretencioso como estos hueones del ministerio. El lenguaje se funda de una partícula de amor, como en esos documentales del universo donde dicen que antes no existía la gravedad o la luz y que todas las fuerzas fueron desgajandose unas de otras, aunque igual funciona al revés. Hablo de que lo único que sabemos con certeza es que el humano por medio del lenguaje puede comunicarse, o sea, producir entendimiento en otra persona distinta de sí mismo, dicho mecanismo ha resultado exitoso en la preservación colectiva y va dejar al planeta hecho una piedra pómez, porque esto es una gran historia de ciencia ficción."
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