Hay gente obsesionada
con la idea
de que la gente tiene que leer.
Yo no sé,
pero esa gente (la primera)
es la que menos lee al final.
No le recomiendo leer a nadie.
primero,
porque acaparan los libros que yo quiero;
segundo,
la gente que lee,
los denominados lectores,
voraces o famélicos,
son un montón de miserables
que se odian a sí mismo
y están empecinados
en tener los libros que yo quiero,
lo que nos remite al primer punto.
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